Este es un espacio para leer y escribir. Acercarnos a la palabra para conocerla y saber cómo usarla. Un espacio en blanco. Escriba por favor...

domingo, 22 de marzo de 2015

Novela colaborativa en red

Experiencia Colegio Niño Jesús de Praga. Carcarañá. Santa Fe

Nuestro “paso a paso”
Primera etapa: Leemos para escribir y para volver a leer. Organizamos la idea, nos familiarizamos con nuestros recursos y herramientas de trabajo: las redes sociales.
El curso (aquel primer año 2013 y hoy este tercero 2015) cuenta con un Grupo Secreto de Facebook que utilizamos en la escuela desde primero a quinto año de cada promoción. El Grupo está formado por alumnos, docentes de distintas áreas, directivos y preceptores y posibilita organizar el trabajo; publicar archivos y eventos; compartir fotografías, videos y también dudas y soluciones. Luego de discutir opciones de Sitios en internet en donde se puede realizar la escritura colaborativa, constatamos que la manera más segura y práctica de trabajar era nuestro Grupo. 
Ya teníamos nuestro espacio y veníamos trabajando con la lectura de Novelas de diversos géneros y sus características, ahora debíamos decidir qué y cómo escribir. Pero antes recordamos cómo era una novela. Los alumnos buscaron en biblioteca títulos de las novelas qué más habían disfrutado leer. Compartimos en clase algunos capítulos y recordamos el motivo de esas preferencias. Descubrimos qué era lo bueno y lo malo en cada una y así…qué queríamos para la nuestra. Nos llevamos libros para leer en casa. Empezaba nuestro proyecto.

Las primeras ideas sobre la temática y el género de la novela se dieron en clase y se votaron utilizando, en el Grupo de Facebook, la aplicación de preguntas. Luego debíamos decidir los turnos y plazos de escritura. A partir de la lista de alumnos, sorteamos esos turnos y decidimos que dos veces por semana se publicarían capítulos. Ya podíamos empezar pero…qué pasaba con la redacción de esos capítulos. ¿Quién corregiría? Y esta vez no solo corregiría la profesora…

Segunda Etapa: A escribir se aprende leyendo, escribiendo, reescribiendo, compartiendo lo escrito, releyendo…etc.
Organizamos también los turnos de lectura y corrección: Un alumno escribía y publicaba su capítulo. Todos leíamos ese capítulo en clase. Aplaudíamos cada historia y sugeríamos agregados, posibles correcciones y nuevos caminos para seguir. Luego, un alumno en un plazo de días debía corregir y volver a publicar. Finalmente la profesora daría una nota de escritura para un alumno y de corrección para otro. Muchas notas más para todo el curso mientras leían, interpretaban, reflexionaban sobre si era correcto un narrador u otro o sobre cambiar un tiempo verbal, compartían, y vivenciaban la lectura y la escritura como muy pocas veces antes.

La Red Social elegida funciona como espacio libre (es un Grupo Secreto y solo sus miembros podemos publicar y leer lo publicado) y colaborativo. Todo está ahí: nuestras ideas iniciales; muchos archivos; las búsquedas en internet con detalles para nuestros personajes y sus escenarios… y el archivo general con los capítulos definitivos (escritos, leídos, releídos, criticados, corregidos, reescritos y releídos)
Utilizamos todo su potencial y recurrimos a material de otros sitios de internet y aplicaciones que permitía mayor nivel de aprendizaje y colaboración. Mientras leíamos y trabajábamos novelas clásicas y modernas buscando modelos y mejores caminos para la nuestra. Todavía nos faltaba…

Tercera etapa: una invitada
Mientras seguíamos con nuestro proyecto invitamos al aula a una joven escritora local, Juliana Mandolesi, poetiza, cuentista y exalumna de la escuela. La excusa era hablar de su escritura pero queríamos contarle que nosotros también nos habíamos iniciado en “su vicio”: leer y escribir.